Enero es el mes ideal para ser testigo de una de los espectáculos más fascinantes de la naturaleza, la llegada a aguas mexicanas de la ballena gris que por cientos abandonan su zona de alimentación en los mares de Bering y Chukchi, en Alaska y recorren 10,000 Km. hacia el sur para procrear. Durante el verano y el otoño se nutren en el Círculo Polar Ártico y almacenan las reservas necesarias para emprender su larga odisea y asi cumplir con su ciclo reproductivo y de crianza.

Su viaje comienza por el mes de noviembre y las lleva por el mar próximo a la costa norteamericana hacia el sur, para alcanzar a fines de diciembre y principios de enero sus santuarios invernales en las tranquilas y cálidas lagunas bajacalifornianas de Ojo de Liebre, Laguna Manuela, Laguna Guerrero Negro y San Ignacio, en un radio aproximado de 169 Km2.

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Entre estos refugios, Ojo de Liebre y San Ignacio son especialmente ideales para acampar, ya que están rodeados de llanos y montañas, dunas de arena, manglares, islas, zonas pantanosas y playas frecuentadas por delfines, lobos de mar, focas y elefantes marinos. La zona lagunar se caracteriza por un sistema de canales que están separados por bajos, que podemos contemplar cuando baja la marea.

Las ballenas recorren su larga travesía por el pacifico norte en grupos. Primero salen las embarazadas, segundas de las hembras que ovularon, los machos adultos y finalmente los más jóvenes e inmaduros. Normalmente mantienen un itinerario a unos 5 Km. de la costa y se desplazan a una velocidad que varía entre los 5 y los 8 Km/H gracias a lo cual logran cubrir distancias de 180 Km. diarios.

La temporada de avistamiento va desde el 15 de Diciembre hasta el 15 de Abril y es cuando desde el puerto de Ensenada hasta Guerrero Negro, diversos grupos de pescadores, organizaciones locales de carácter ecologista, así como guías y tour operadores realizan viajes para ir al encuentro con la ballena gris de Baja California. Donde podrá acercarse a las ballenas grises y tener una experiencia inolvidable. Poder contemplar una ballena de 12 o 15 metros saltar sobre el mar, expulsar agua por los orificios nasales o acercarse en la barca a donde se encuentra su ballenato y verlo sacar su enorme cabeza es sin duda una experiencia excepcional.

Las ballenas se alimentan de plancton, anfípodos y crustáceos muy pequeños debido a que al carecer de dientes, tienen unas láminas corneas elásticas con las cuales filtran las especies y seleccionan su alimento. Tienen aletas anteriores y carecen de dorsal. Esta maravillosa especie llega a medir de 13 a 18 metros y pesa entre 15 y 40 toneladas. Las hembras poseen un fuerte instinto maternal y la relación con sus crías es sensible y estrecha.

La ballena gris es conocida debido a su hábito de migrar, alimentarse y reproducirse muy cerca de la costa gran parte de su vida. Además de que es la única de su especie que se reúne en grandes cantidades en áreas limitadas donde pueden observarse desde la playa.

Qué hacer:

• Acampar

• Avistamiento de flora y fauna

• Kayak

• Área Natural Protegida

• Observación de ballenas

Cómo llegar:
Vía la Carretera Transpeninsular No. 1 hasta llegar al poblado de Guerrero Negro, donde se indican las desviaciones para Laguna Manuela, Laguna Guerrero Negro y Ojo de Liebre. Aproximadamente a 713 Km. de la ciudad de Tijuana y 604 de Ensenada.

Permisos:
No se requiere de permiso especial para visitar este sitio. El recorrido se realiza a través un guía autorizado.

Equipo necesario:
El equipo necesario para el recorrido es proporcionado por los guías locales certificados. Recomendamos llevar bloqueador solar, ropa y calzado cómodo, lentes de sol y sobre todo su cámara fotográfica.

Servicios:
Existe todo tipo de servicios para una visita placentera en los poblados de Guerrero Negro y San Ignacio.