Aunque el nombre parece indicar que se trata de aguas termales con altas temperaturas, en realidad se trata de una red de manantiales de aguas no termales, aunque fuertemente efervescentes, que aparentan estar a punto de ebullición. Existe una serie de pequeñas pozas construidas en una explanada llamada “el Anfiteatro”, desde donde pueden admirarse las cascadas fosilizadas que forman parte del mismo sistema.

Se trata de dos impresionantes cascadas petrificadas, formadas, desde hace miles de años, por el escurrimiento de agua carbonatada. Desde los manantiales, el agua desciende por agrestes cantiles de más de 50 metros (160 pies) de altura.

Estas estructuras son conocidas como “Cascadas de Sal”, formadas por agua sobresaturada de carbonato de calcio; que brota de pequeñas grietas o fisuras de los cuerpos de caliza de la Formación Tepozcolula (Cretácico Superior) formando ojos de agua y manantiales de agua cálida (22 – 27° C); al escurrir por un escarpe de más de 200 m de profundidad, se van configurando grandes estalactitas semejantes a las que se forman en las grutas.

Los ojos de agua están situados en una explanada denominada El Anfiteatro, en la cual los lugareños han construido dos albercas, en donde el agua adquiere una tonalidad verde turquesa, semejante al color del agua del Mar Caribe, debido a la cantidad de sales disueltas que contiene.

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En esta explanada se localizan cuatro manantiales, que en época de lluvias su flujo es considerable y en época de estiaje la cantidad de agua que brota se reduce. Tres de ellos vierten su agua en las albercas, mientras que el otro se encuentra a unos 300 metros al sureste de El Anfiteatro y es el que forma la “cascada petrificada”.

El área de manantial que da origen a ésta, fue aprovechado para crear una gran alberca que actualmente se ha convertido en balneario natural, de agua regularmente templada.

En Hierve el Agua se han dado cita numerosos arqueólogos, biólogos y geólogos, por tratarse de un sitio donde se construyó hace más de 2,500 años un complejo sistema de riego del cual aún existen importantes vestigios.

Gracias a estas investigaciones se ha logrado entender la forma de construcción y el funcionamiento de las terrazas y canales que cubren una amplia extensión en torno a la zona del anfiteatro, que es la que recibe visitantes, también se ha determinado que se trata de un antiquísimo sistema de riego, único en su tipo en México, donde los antiguos habitantes desarrollaron una agricultura intensiva orientada al máximo aprovechamiento.

Días de visita: de lunes a domingo.

Horario: de 8:00 a 18:00 horas.

Servicios: baños, vestidores, palapas y pequeñas fondas para comer. Así mismo existen cabañas perfectamente equipadas para pasar la noche.

Localización: San Lorenzo Albarradas: Se ubica al este de la Ciudad de Oaxaca, a 80 kilómetros (50 millas) por la Carretera Federal 190 con rumbo al Istmo, desvíese a la izquierda en el km.39 aproximadamente, pasando Mitla siga por la carretera que lleva a Ayutla Mixes hasta entroncar con la desviación a la derecha que lo llevará hasta San Lorenzo Albarradas. Tiempo aproximado: [2:00] Hierve el Agua se encuentra en la ranchería de Roeguía, que a su vez está a 5 kilómetros (3 millas) de San Lorenzo Albarradas