En la Huasteca Potosina, enclavado en el Municipio de Aquismón, se encuentra uno de los abismos más grandes del mundo, con una profundidad de 512 metros y una boca de 55 metros, ofreciendo uno de los espectáculos mas increíbles presenciados por los ojos del hombre: “El Sótano de las Golondrinas”.

Al amanecer abandonan el sitio y al caer la tarde, miles de aves, entre vencejos (de la familia de las Golondrinas) y pericos, sobrevuelan el sitio en majestuoso ritual, en forma de espiral. Raudas como flechas, las parvadas penetran en picada y producen un ruido ensordecedor, buscando sus nidos en las majestuosas paredes de roca caliza.

Esta maravilla natural, paraíso para los que indagan en las cavernas por deporte o por curiosidad científica, ofrece la más espectacular aurora, cruzada de miles de alas. Al caer el sol, en singular vuelo, las parvadas penetran al sótano, su hogar, y duermen al amparo natural de la gruta, preparándose para reiniciar el rito: un nuevo amanecer.